Wanda, sobre nacer denuevo

18 04 2011

Wanda -¡Grande en verdad!- era tanto diosa como pez. Y prueba de ello es que su cuerpo de pez haya podido intoxicarse comiendo un hongo, como bien es sabido por todos los wandafaris que conocen los versos “sobre nacer denuevo”.

Este texto siempre ha sido famoso también por la copia descarada de algunas líneas hecha por los cristianos en su biblia (Juan 3:4), que obviamente es posterior al texto Wandafari según la prueba de antiguedad emitida por el consejo de 1989 de nuestra iglesia. Notable como siempre es el conocimiento de Wanda -¡Alabada sea!- que trasciende los tiempos, con su definición de presión atmosférica -aunque sea del despreciable anti-Wanda, aquel producto de la imaginación corrompida por sustancias químicas-.

El texto en cuestión:

¹⁵⁸Cuentan ¡oh hermanos en el Wandafarismo! que un día Wanda -¡Alabada sea!- por error comiese un hongo venenoso y alucinó.¹⁵⁹ Y con el imaginario anti-Wanda conversó:

¹⁶⁰De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no podrá sentarse en el reino donde todos observan¹⁶¹ felices cómo los que piensan distinto a allos¹⁶² se pudren en mil infiernos distintos de eterno sufrimiento. ¹⁶³De suerte en verdad que tal lugar es solo literatura.

¹⁶⁴Y entonces Wanda -¡grande en verdad!- le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¹⁶⁵¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

¹⁶⁶Y respondió el anti-Wanda: De cierto, de cierto te digo, que si yo tuviera una respuesta coherente a eso, esto no sería una religión. ¹⁶⁷Debéis tener fe en mis incoherencias, por que ellas te salvarán de la condena imaginaria a la que yo mismo te sentencié.

¹⁶⁸Recuerda que lo que es nacido de la carne, parrillada es; y ¹⁶⁹lo que es nacido de una alucinación, una alucinación es.

¹⁷⁰No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.

¹⁷¹El viento sopla allí donde es necesaria la compensación de las diferencias de presión (atmosférica) entre dos puntos, ¹⁷²y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; ¹⁷³y al final de esta frase debería yo añadir una incoherencia más; mas el efecto del hongo se desvanece y he de retirarme.

¹⁷⁴Y nada más se dijo aquél día, pues Wanda -¡Maestro entre los maestros!- pasó el resto del día vomitando por la intoxicación.





Wanda, de los sabios y los monstruos

10 04 2011

Palabras sobran para presentar “de los sabios y los monstruos”. Una vez más Wanda -alabada sea- cita un personaje no-nato para demostrar su poder. Estos versos, atribuidos al archifamoso “monje del pantano”, quien luego de ser un hereje se redimió y abrazó la fe wandafárica -y es que no podía ser menos- al escuchar a la mismísima Wanda -grande en verdad-.

Wanda -¡bendita sea!-, es considerada por el físico Siegfried Von Acuatio como una de las fuerzas de la naturaleza aún no completamente explicada (si es que las demás lo están). A la fecha por lo menos ya sabemos que esta fuerza se concentra más comúnmente allí donde hayan moléculas de H2O, gracias a la innegable evidencia obtenida del conocido “experimento fake” en honor de Daniel Fake, quien diseñó y puso a prueba por primera vez dicho experimento. Gracias a Fake así, se puede entender mejor por qué el monje del pantano tuvo aquella visión al caer de sus manos una jarra, dado que según nos explica San Segismundo en su famoso libro “La ciudad de Wanda”, esa jarra estaba llena de agua.

En fin, sin más preámbulos, el texto en cuestión:

⁸⁰⁵Entonces cayese ante mis pies una jarra con piedras decorativas ⁸⁰⁶y se me dijo: Tomad y mirad el fondo. Pero las piedras de atrás no las miréis⁸⁰⁷, que aún no han sido entregadas a los acuáticos. ⁸⁰⁸
Y mirando el fondo de la jarra vi y oí ⁸⁰⁹la gran y sublime voz de Wanda -adorada por siempre sea-:

⁸¹⁰”La indiferencia hace sabios y la insensibilidad monstruos.
— Denis Diderot. (1713-1784)”

⁸¹¹Y nada más dijo su pececeidad aquél día.





Wanda, sobre la incertidumbre

3 04 2011

“Sobre la incertidumbre” es un texto que debe ser leído con la guía adecuada, vale decir, bajo la vigilancia de la iglesia Wandafarica. En este texto, nos enseña San Wandastacio de Valparaíso, al contrario de lo que según algunos no creyentes han expresado, no es una burla descarada de la Wanda -alabada sea- histórica pues para empezar todos sabemos que la Wanda historica del siglo V a.f.c (antes de la fantasía de cristo) es la misma que la Wanda -¡Grande en verdad!- alada. Segundo, no es una burla por que cuando dice:

“¹²²Preferéis inventarme e imaginarme como eterna, creadora, protectora y todopoderosa antes que asumir lo poco que sabéis del mundo.”

Son en realidad dos frases separadas, en la primera se está refiriendo a aquellos que imaginan a Wanda -alabada sea- sin conocerla, pues para conocer realmente a Wanda -¡bendita en verdad!- la única forma válida es a través de su Iglesia, de otro modo solo se tendrán fantasías al respecto. La segunda frase que va después de la palabra “antes” es un llamado de atención sobre la humildad que deben tener todos los wandafaris con respecto al mundo, recordando siempre que es poquísimo lo que sabemos sobre el universo comparado con su totalidad.

Cuando nos ordena vivir en un mundo de fantasmas, no hace otra cosa que poner en claro que muchas de las cosas en que creemos son mera ideología, meros conceptos.

Cuándo nos ordena adorar nuestras creaciones imaginarias, no se refiere a que ella en sí sea producto de nuestra imaginación igual que los demás dioses sino a que amemos nuestra capacidad artística, nuestra capacidad de imaginar.

Cuándo nos llama a asumir nuestra debilidad nos llama a entender que no somos perfectos, a buscar y erradicar esas debilidades o a compensarlas.

Cuándo nos exhorta a dejar a los fuertes de corazón enfrentar la vida, no nos está llamando cobardes sin remedio sino que nos indica que en esos fuertes de corazón debemos transformarnos nosotros.

Eso nos enseña San Wandastacio y he aquí el texto en cuestión:

¹¹⁷Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su aleta sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; ¹¹⁸ y el que fue imaginado, y plagiado; mas he aquí que vivo por los minutos de los minutos, ramén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades. ¹¹⁹ Escribe las cosas que has plagiado, y las que no son, y las que jamás han de ser después de estas.

¹²⁰¿Por que me pedís esto oh alabada señora? ¿Por qué me condenaís a mentirle a vuestros propios siervos?

– ¹²¹Por que vosotros siervos míos padeceís de la mayor cobardía, sois incapaces de aceptar la incertidumbre. ¹²²Preferéis inventarme e imaginarme como eterna, creadora, protectora y todopoderosa antes que asumir lo poco  que sabéis del mundo. ¹²³¡Vivíd en un mundo de fantasmas! ¡adorad vuestras creaciones imaginarias! asumid vuestra debilidad. ¹²⁴Dejad a los fuertes de corazón enfrentar la vida tal cuál es.





Wanda, de motivos y razones.

28 03 2011

De motivos y razones es ¡oh hermanos!, uno de los textos más populares de Wandadharma o Wandharma entre muchos Wandafaris. En esta ocasión recojo la versión traducida por San Aogh Ahdo, patrón de los buzos apneístas.

Descubierta en 1881, la tabla que contenía este texto fue hallada dos kilómetros al norte de la excavación de Francis Pehiz Cahado por los antropólogos Hansen (el matrimonio Noruego Agnethe – Kjeld Hansen).

Con una antiguedad estimada en 2150 años, el hallazgo de esta pieza de arqueología no significó sin embargo mucha novedad dentro de la iglesia Wandafarica , mal que mal el contenido ya era ampliamente conocido, solo que no se poseía ninguna pieza tan antigua que lo confirmara como parte del dogma original.

Anterior a este descubrimiento, el mismo verso se encontraba en la copia escrita a mano de la versión comentada del Wandaprana por el monje Ohc Ciioso.

Siempre me ha parecido que este texto es autoexplicativo, de ahí que fuera de la introducción historica no haga más comentarios.

El texto en cuestión:

²¹¹Y allí, tal como lo había escrito el profeta de la corte de el rey de las mil caídas; Guadá al Wanda vio, al sublime maestro vio ²¹²y Guadá era bien sabido por todos, era sabio en verdad, tan sabio y venerable como el mismísimo Wanda. ²¹³Mas sus discípulos estaban tristes. Y ellos a Wanda dijeron:

– “¿Qué hemos hecho ahora nosotros para con nuestro maestro para que así nos trate?”

²¹⁴Pues en verdad hace años que quien supiera mirar en el corazón del viejo maestro vería solo tierras agrestes.
²¹⁵Y entonces a los discípulos su mismo maestro respondió:

– “La razón es una herramienta que nos puede permitir entender y llevar a cabo la voluntad del corazón…”

²¹⁶Y Wanda terminó la frase:

– “Mas toda la razón del mundo no puede entregar un motivo, los motivos los dicta el corazón, ²¹⁷así como para con todas las bestias. Y el corazón del viejo maestro ha dejado de entregar motivos hace años. ²¹⁸El maestro no tiene mas que la inercia como motivo de vida.”

Y Guadá asintió:

– ²¹⁹”Cierto es en verdad que sabia y venerable eres ¡oh Wanda! ¡alabada seas por siempre! pues la verdad en verdad decís.”

²²⁰Y mucho Wanda -alabada sea- habló y a nadie citó. Y otras cosas se dijeron ese día.





Wanda, sobre el significado de la vida

20 03 2011

Vamos a estudiar el texto sobre el significado de la vida de Wanda – ¡albada sea!- que a menudo es malinterpretado para crear una representación incorrecta en relación al principio del absoluto optimismo de Wanda -¡grande en verdad!-.

Su significado es claro cuando el texto es estudiado con su traducción tradicional al sánscrito, WandaPrana y los comentarios tradicionales de Rash Al Ghoul, Ezn Ebra y Radovoc.

Leemos en sobre el significado de la vida (171-174):

¹⁷¹Y yo os digo que en aquél entonces el maestro dijo a su discípulo, quien aquél le oyó y hoy afirma que efectivamente escuchó, ¹⁷²que su maestro, el pez wanda -alabado sea su nombre- dijo:

¹⁷³”Si afirmas que tu vida carece de sentido porque un día deberás morir.
¿Cuál sería su sentido si hoy te dijeran que nunca morirás?… Mira que
la cosa no cambia por el solo hecho de durar.
— Adolfo Roberto Arman. Webmaster argentino.”

¹⁷⁴Palabra de Wanda -¡loado sea su nombre!-, oh hermanos.

Los versos anteriores forman una porción integral en el texto, pero en el texto Fideérico de las tablas de Wanda, aparecen como una unidad separada o no apoyada el las demás (Nirlamba).

A diferencia de su falsa interpretación, no hay aquí una aparición de un pesimismo, no hay aquí una confesión de Wanda -¡loada sea por siempre!- donde exprese un desencanto de la vida, como veremos del análisis de estos versos.

Debemos notar primeramente que la división gramatical de los texto Wandafaricos es en tres oraciones distintas y este fenómeno es señalado por la MatsyaGarbha, la fuente más antigua de los signos melódicos de la lectura de la Tohallá.

Leemos en la segunda oración del tercer verso: “Si afirmas que tu vida carece de sentido porque un día deberás morir.
¿Cuál sería su sentido si hoy te dijeran que nunca morirás?” En WandaPrana Rash Al Ghoul explican que esta oración final es un cambio de “tonalidad”. Hasta este punto, las últimas palabras de la frase anterior dicen: “un día deberás morir” concluyendo  las palabras de tono solemne hasta aquí, pero la sentencia final presenta un tono más bien sarcástico que corresponde a Wanda -¡grande en verdad!- increpando a sus discípulos en lugar de confesándoles algo personal. Obviamente los discípulos habían estado quejándose demasiado sobre la vida, tanto que llegaron a molestar al maestro.

Destacable como siempre es la puesta en evidencia de la infinita justicia de Wanda -¡loada sea!- pues no solo cita personajes que con el tiempo serían famosos, sino que a otros también. Y no es de extrañarse en todo caso, recordemos a San Percevecio de los lagos cuando nos enseña que Wanda -¡grande en verdad!- puede inspirar los corazones de grandes y pequeños hombres por igual.





Wanda, sobre el decir de los filósofos

10 03 2011

Este fragmento en la Wandología, corresponde a la insigne primera cita en la que wanda -¡grande en verdad!- citó a un personaje histórico que aún no había nacido. Solo bajo el sumo cuidado de la Bendita Iglesia Wandastólica pudieron conservarse la piedras donde fueron talladas tan sabias palabras. Perdidas durante siglos, gracias a la suprema voluntad pececeica de su Wandacidad fueron redescubiertas en 1879, a 28 kilómetros al norte del mar muerto por Francis Pehiz cahado. La cita que dejo a continuación no fue la única que se desenterró en aquella ocasión, también están  “Wanda, sobre los prejuicios” y “Wanda, de los sabios y los monstruos”. Guardadas todas actualmente en la universidad de Miskatonic, Este trozo según nos enseña San Irinoldo, nos muestra no solo la capacidad de ver hacia el futuro de Wanda -¡Alabada sea!- sino la capacidad de inspirar palabras sabias en hombres de todas las épocas, pues tal sabiduría solo puede venir de Wanda -¡Maestra de los maestros!- y de nadie más.

El texto en cuestión:

¹²Y cuentan que aquél día parase frente a la estatua de Diógenes, de espalda a la estatua de Platón. ¹³Y cuentan que aquél día, Wanda -alabada sea su aleta- pronunció las palabras:

¹⁴”No se puede decir nada tan absurdo como para que no haya sido dicho por
algún filósofo.
— Marco Tulio Cicerón. (106-43 A.C.)”

¹⁵ Y nada más dijo aquel día. Palabra de Wanda -loado sea su nombre- hermanos.





Wanda, el fragmento perdido.

5 03 2011

Empiezo, primos míos, el primero de estos trece posts de exégesis dedicados a los textos sagrados de Wanda -¡loado sea su nombre!- dado el notable aumento de discusiones sobre el tema en la red en general.

He querido comenzar con este fragmento, el llamado “fragmento perdido” por haber sido catalogado como el más antiguo encontrado hasta el momento; fijado por la comisión de 1865, presidida por el arqueólogo Albert Von Truffa, en una antigüedad de 2300 años.

Como todos sabemos, en este fragmento se basó el plagio cristiano para cierta parte de su “génesis”, en el libro de J.

Resulta siempre impresionante dar cuenta de cómo su pececeidad podía nombrar conceptos que no tomarían forma sino hasta siglos después, como “sistema nervioso” y la capacidad de “simular escenarios” de nuestra mente; lo que evidentemente no hace más que poner en evidencia una vez más la capacidad de trascender y observar el futuro de forma tan efectiva como solo los profetas wandafaricos pudieron ver (los únicos profetas reales).

Este fragmento es especial no solo por su antiguedad sino también por que es uno de aquellos en los que Wanda -¡Loado sea su nombre!- nos habla directamente, sin citar palabras de otros quienes le seguirán luego – como “Wanda, sobre el significado de la vida”, “Wanda, sobre la superstición”, “Wanda, sobre los prejuicios”, etc. etc. etc…-

Larguísima ha sido la discusión sobre a quién se refiere este fragmento cuando habla sobre el “Hado”, ¿una simple personificación del destino en sí? ¿otra forma de nombrar a Wanda -¡Loado sea su nombre!-? San Segismundo de Arkham, nos enseña que el “Hado” se refiere a una condición genética que data desde el principio de los tiempos necesaria para la vida, sea la capacidad de anticiparse al futuro, simulándolo en la imaginación basándose en experiencias anteriores y que al no ser un concepto manejable en la época en que aleteó Wanda -¡Alabada sea!- fue explicado a modo de ente ficcional literario.

Sé que hay muchas otras autoridades wandafaricas que han tocado el asunto; a ustedes primos míos les dejo disponible la sección de comentarios para citar dichas autoridades si lo desean y por supuesto, el fragmento en sí, si es que no se lo saben de memoria como muchos wandafaris:

¹³Habló entonces lo que en otro tiempos dijera el Hado a los hombres. ¹⁴Frente a todos se detuvo y allí, Wanda -¡gloriosa en verdad!- dijoles:

¹⁵”Creced y multiplicaos y poblad la tierra. ¹⁶Que teman y tiemblen ante todos los animales de la tierra, y ante todas las aves del cielo, ¹⁷y ante todos los peces del mar pues aunque lo tengan todo, su mente deberá probar su sistema nervioso y simular situaciones. ¹⁸Y escenarios de miedo siempre serán simulados. ¹⁹Y siempre, hasta el fin de los tiempos del hombre, vuestro corazón deberá probar el miedo y la tristeza, aunque nada exista que los provoque. ²⁰Y así, declaro que nunca los hombres alcanzarán una felicidad permanente.”

²¹De este modo el Hado fijó el destino del hombre, condenándolo tanto a reinar sobre todo, ²²así como a temerlo todo. Incluso a la nada. Todo por la capacidad de simular de su mente.