Suponiendo que la depresión endógena existe, podríamos aplicar a esta patología algo de lo que R. Dawkins escribió hace ya bastante tiempo en “El gen egoísta” :
[sic] “dicha inversión pudiera beneficiar, en potencia, a otros hijos pequeños, el disminuido físico debería morir voluntaria y graciosamente. Beneficiaría más a sus genes actuando así. Es decir, un gen que diera la instrucción: «Cuerpo, si eres mucho más pequeño que tus compañeros de carnada, cesa en tu lucha y muere», podría prosperar en el acervo génico, ya que tiene el 50% de probabilidades de estar en el cuerpo de cada hermano y hermana salvados y, de todas maneras, sus oportunidades de vivir en el cuerpo del enano son muy pequeñas. En la vida de un enano debería haber un punto irreversible. Antes de alcanzar dicho punto debería continuar en la lucha. Tan pronto como lo alcanzara, debería renunciar y dejar, preferentemente, que se lo comieran sus compañeros de carnada o sus padres.”














Completamente en desacuerdo.
El que algo suene lógico no significa que necesariamente sea verdadero.
¿Y qué pasa con la gente que nace minusválida, y sin embargo, pese a que tienen muchas posibilidades de convertirse en inútiles a la sociedad, no padecen ese tipo de depresión, y son capaces(muchos de ellos, no creo que todos) de salir adelante?
Muchas de esa gente con depresión endógena son personas con una salud y capacidadesde promedio como mínimo, por lo que son capaces de aportar para su sociedad.
Es una enfermedad que hay que tratar, nada más.
Jason dijo:
¿Y qué pasa con la gente que nace minusválida [...]?
Es posible que no hayan alcanzado el punto irreversible, o que simplemente no cargen con el gen (sí es que existe) de la depresión endógena.
Lo que más me intriga es la posibilidad de que esa enfermedad pueda ser beneficiosa para el gen -egoísta- humano y por tanto para la especie -y haber sobrevivido entre otras cosas por eso-…
Por otro lado, cierto es que los hombres no suelen comerse entre sí, pero si que suelen trabajar mucho en grupo; de modo que la pérdida de uno implicaría únicamente la ventaja de no tener que alimentar a un miembro más, a diferencia de otros animales que además ganan un almuerzo…
Nota: Por si acaso, este post parte de la proposición de que la depresión endógena existe, cosa de lo que no estoy para nada seguro.