Es una pena que en occidente, en las religiones tradicionales, el sentimiento religioso (la fe) tenga “inmunidad celestial”, es decir, que esté sobre la razón y que sea potencialmente capaz de justificar cualquier cosa, desde simples desvaríos, hasta instaurar leyes que afecten la libertad de los no creyentes, como lo que sucedió hace algún tiempo en Chile, con el fallo del tribunal constitucional que prohibió la entrega de la “píldora del día después”, en todos los consultorios -algo que por cierto no tendría nada que ver con la iglesia en condiciones normales, pero ya es sabido que ésta tuvo alguna participación-. Es la exageración del “poder de la fe” que llega a “mover montañas”, lo que ha llevado a muchos a juzgar la fe o el sentimiento religioso como algo inseparable de la religión. A mi modo de ver, el sentimiento religioso es una “pasión posible” como el futbol-soccer, la política o el deporte en general. La diferencia es que la fe se ha usado historicamente para “fundamentar” ideologías que no siempre han sido inofensivas; y recuerdo ahora como en otras ocasiones, a Rousseau cuando dijo que lo único que ha de importarle al estado sobre sobre las religiones es que sean tolerantes con los no creyentes. Y es que una religión que deje en paz a los que no la profesan, es una vía legítima de “satisfacer” o realizar al sentimiento religioso, pues el sentimiento religioso en sí, no impulsa a nada si es “consumido” o expresado adecuadamente, no impulsa a gobernar al resto, ni a justificar a conductas agresivas, ni a perseguir autoridad o control sobre las conciencias.
Lo que falta entonces es entender, buscar formas de expresar la religiosidad sin meterse con el resto, o más especificamente, lograr que los cabecillas de la religión dejen de abusar y/o usar de fundamento algo que no fundamenta nada. Y que dejen de enseñar la fe como excusa o poder… (claro que aquí entre nos, lo veo difícil…a ver si se me ocurre algo luego…).














muy buena esta pagina