De esas tantas discusiones sobre dónde comienza la vida; sí al nacer, sí al formarse un feto, sí al formarse el embrión o al comenzar a pensar… Nunca me he referido al tema pues le he considerado siempre una discusión no muy interesante. Se puede ver el asunto como un simple problema de filología, me explico: primero, para discutir dónde empieza o termina algo hay que tener definido ese algo. Y definir una palabra, un término, es asunto de la filología (introducir el término a un diccionario también lo es). De allí que “vida” puede ser, según la segunda definición del diccionario de la real academia española: -”Estado de actividad de los seres orgánicos.”
o según otro diccionario:
-”Capacidad de los seres vivos para desarrollarse, reproducirse y mantenerse en un ambiente“.
Claro el problema queda en los límites de la definición, pues “estado de actividad” puede ser algo vago; se podría decir que siempre existe algún grado de actividad en un ser orgánico, P. ej.: a nivel molecular; o que tanto lo orgánico como lo inorgánico están formados por “lo mismo”… La segunda definición podría ser criticable por usar el concepto “seres vivos” dentro de la misma definición, algo que tal vez podría cambiarse por “seres orgánicos” o sea: ¿a base de carbono?. En fin, basta para discutir eternamente, olvidar que el lenguaje ( Conjunto de señales que dan a entender cualquier cosa) es una asociasión arbitraria de conceptos, establecidos mediante un consenso, o sea un “considerar suficiente” un concepto, sin que el mismo tenga que ser preciso.
El asunto se vuelve más interesante luego de una pequeña reflexión; que podría resumirse más o menos como: Dado que nada se crea ni se destruye, solo hay transformaciones. Nada “empieza” sin ser el paso de un algo a otro algo, así, podría decirse que de vivo a muerto es una simple transformación de un mismo algo (materia), claro que los límites de ambos estados serían una vez más, algo arbitrarios… Como el concepto “vida” es una invención del hombre, bien puede existir el mundo sin que tenga que existir ese concepto, o sea, podríamos abolir el concepto, decir que: “vida” no existe o por lo menos que: “vida” no tiene relación especifica con algo concreto y que al no ser más que un concepto, no tiene inicio ni fin dentro la naturaleza. Así, el hombre se vuelve un estado de la materia, una combinación de ciertos elementos, en donde dichos elementos interactúan entre sí produciendo algún grado de actividad. ¿Cuándo el gas pasa a ser líquido? ¿hay una medida fija?, el problema de la “vida” se debe a que el lenguaje se queda corto y/o a la mezcla entre vivo-muerto de una misma cosa, una mezcla constante que nunca cesa, aun en un mismo ser.
Si la vida no existe, la muerte tampoco. Una extraña manera de declarar inmortalidad -sin vida-.
Sobre la vida.
Diciembre 3, 2007 de Alejandro













